Información de utilidad

 

Existen variaciones normales en la forma del esqueleto durante su desarrollo.

Durante su desarrollo el cuerpo humano tiene que atravesar por varias formas distintas a las que finalmente tendrá al lograr la madurez esquelética, este proceso es parte de la transición normal que nos lleva desde que nos formamos en el vientre de nuestra madre, hasta que completamos nuestro crecimiento corporal ingresando a la edad adulta, y es el resultado de las distintas solicitaciones biomecánicas que ejercemos sobre nuestro esqueleto en las distintas etapas de nuestra vida. Estas variaciones que se encuentran dentro de lo esperado, las denominamos fisiológicas y nunca deben ser consideradas como una enfermedad. Por lo que tanto el ortopedista general, como el ortopedista pediatra que atiende a tu hijo, deben tener la capacidad de:

 

– Distinguir entre una rodilla normalmente arqueada en varo fisiológico (también llamadas rodillas charras o en forma de paréntesis), de aquellas que se encuentran arqueadas mas allá de los parámetros esperados para su edad, como aquellas con enfermedad asociada a sobrepeso, a enfermedad del cartílago de crecimiento, del metabolismo del calcio, del hueso, u otras enfermedades asociadas, en cuyo caso serán denominadas rodillas en varo patológico o genu varo patológico, y deben estas últimas recibir tratamiento especializado por facultativos que contamos con experiencia en este tipo de deformidades en el esqueleto en crecimiento. Entonces en caso de encontrarse rodillas arqueadas en paréntesis dentro de los parámetros normales para la edad, se denomina genu varo fisiológico y no debe darse tratamiento alguno ya que el tiempo y la actividad normal harán que poco a poco se transite del genu varo fisiológico, al paralelismo y posteriormente al genu valgo fisiológico (rodillas en equis), proceso del crecimiento por el que pasamos todos los seres humanos. Recordando que si la curvatura de las rodillas va en rápido aumento ya sea en paréntesis “()” o en equis “X”, es excesiva, se asocia a dolor, o es atípica, debes asesorarte con el especialista en ortopedia pediátrica para que te enseñe la forma en que podemos evitar que tu hijo experimente dolor por enfermedad artrósica en la adolescencia o adultez. (Ver en servicios, alineación articular).

 

– Distinguir entre pie plano flexible y pie plano rígido o patológico.
El pie plano flexible es una condición normal presente hasta en el 21 % de la población adulta según los doctores Harris y Beat, es decir prácticamente una de cada cinco personas lo tenemos, no se considera una enfermedad como tal, aunque cuando se asocia a falta de balance muscular requiere de ejercicios específicos para recuperar dicho balance, evitando molestias en los piesy en el caso del paciente pediátrico, permitiendo un crecimiento y desarrollo mas armónico de los huesos que lo conforman. El pie plano flexible no requiere de tratamiento con plantillas, ni con zapatos “ortopédicos”, ni insertos dentro del calzado, es cierto que el ser muy flexibles nos predispone a algunas lesiones pero estas no se evitan con el uso de ninguno de estos dispositivos que mencioné. Segun reportan los doctores Gould, Moreland ,Alvarez, Treviño y Fenwick, en estudio prospectivo, el desarrollo del arco longitudinal ocurrió en 125 niños seguidos por mas de 5 años independientemente de que hayan usado órtesis o no. Solo en casos muy excepcionales o extremos, nuestro hijo se puede beneficiar del uso de plantillas o insertos dentro del zapato habitual, mejorando sus síntomas y prolongando la vida útil de sus zapatos, pero no mejorando la forma y alineación de los huesos del pie. Por todo lo anterior, si ha acudido a la escuela de tu hijo un ortesista (Ortesista, también llamado ortoprotesista; es la persona capacitada para tomar medidas, diseñar, confeccionar, y adaptar órtesis y prótesis prescritas por un médico especialista) a pedir que todos pinten su huellita del pie apoyando su peso en una hoja de papel, no sería nada raro que alrededor del 23% de los niños lleguen a casa con su “receta” para hacerle zapatos ortopédicos, insertos al calzado y/o plantillas, porque le notaron pie plano, sobre todo si tomaron la impresión con separación entre las piernas (abriendo el compás).¡Imaginemos lo que representaría colocar zapatos ortopédicos, insertos al calzado y/o plantillas al 20 por ciento de la población mundial cuando no han demostrado beneficio alguno para el que los usa!

El pie plano rígido o patológico es una condición de alrededor del 2% de la población, una de cada cincuenta personas, aquí englobamos distintas patologías del pie entre las mas frecuentes están la coalición tarsal, que es una conexión anómala entre dos o mas huesos del pie que resulta de una falla congénita de diferenciación y segmentación del mesénquima primitivo, (persistencia anómala de puentes entre huesos que debieron dividirse con el desarrollo embrionario) condición que afecta aproximadamente al 1% de la población, y que requiere tratamiento para el alivio del dolor, respondiendo algunas veces a manejo no invasivo, (insertos, yesos antinflamatorios, etc.), pero que entre el 70% al 32% de los casos (según los reportes especializados publicados) requieren tratamiento quirúrgico para mejorar la movilidad del pie sin dolor.
Otras causas menos frecuentes de pie plano rígido o patológico incluyen artritis reumatoide juvenil, artritis séptica, osteomielitis, enfermedades neurológicas, astrágalo vertical entre otras.

En términos generales si el pie de tu hijo es flexible, no doloroso, simétrico, y no hay restricción en sus actividades deportivas ni recreativas no debes preocuparte.

 

¿Que debo hacer en casos de duda, sea personal, inducida por el ortesista, o por alguna otra persona?

Acudir con un ortopedista pediatra (ortopediatra) calificado para que determine si se trata de una patología verdadera o es parte del desarrollo normal de tu hijo.

Segun estudios del doctor Staheli los adultos que usaron dispositivos ortopédicos de niños, recuerdan la experiencia como negativa, ademas de tener la autoestima significativamente mas baja que los adultos que no los llevaron, lo que indica que el uso de un tratamiento innecesario no es inocuo, sino realmente dañino para tu hijo.

Tan importante es dar tratamiento oportuno a verdaderas patologías, como lo es no tratar como enfermedades a las variantes fisiológicas del esqueleto durante su desarrollo.