Alargamientos óseos

El ser humano puede tener uno o varios huesos de menor tamaño al normal, dicha situación puede originarse de forma congénita (es decir nace con ella por malformación o mal desarrollo inútero), puede ser secundaria a un traumatismo que puede afectar directamente al hueso (con pérdida de longitud), o traumatismo que lesiona la fisis o cartílago de crecimiento (sitio por el que crece en longitud el hueso durante el desarrollo esquelético). Otras causas son tumores de huesos (encondromas, osteocondromas, condroblastomas por mencionar algunos de los que mas frecuentemente disminuyen la longitud y/o alteran la alineación del hueso al que afectan), infecciones óseas, enfermedades del metabolismo óseo o de la composición ósea. Una alternativa terapéutica es realizar procedimientos quirúrgicos que logren reestablecer la longitud y alineación articular funcionales al o los huesos afectados, a lo que llamamos elongación ósea y osteotomía alineadora respectivamente, con la finalidad de evitar degeneración articular o artrosis prematuras y el dolor que las acompaña, así como dolores de espalda por deformidad de columna, degeneración discal u otras enfermedades espinales en el caso que se encuentre muy corta una extremidad pélvica respecto a la otra.

Alineación articular para prevención de uso de prótesis en la edad adulta

La zona en que se unen los extremos de nuestros huesos se llama articulación, dichos extremos se encuentran recubiertos por un tejido que les confiere un muy bajo coeficiente de fricción, tejido al que llamamos cartílago articular, este cartílago articular debe tener por tanto una alineación respecto al resto del cuerpo que le brinde ventaja mecánica con la finalidad de evitar sobrecargas repetitivas en pequeñas zonas y así evitar su desgaste prematuro (llamado artrosis), la artrosis se traduce en dolores a la movilidad o a la carga de peso en la articulación afectada (articulación artrósica). El dolor por artrosis revela una articulación desprovista de cartílago articular, cartílago que no tiene potencial de regeneración, por lo que los dolores se tornan cada vez mas incapacitantes, y nos llevan a la necesidad de reemplazar la articulación por una prótesis (la mayoría de las veces de cadera o de rodilla), de ahí la importancia de vigilar que nuestra población tengan una alineación articular dentro de parámetros normales en todo momento pero sobre todo al final de su desarrollo esquelético (fin del crecimiento de sus huesos), evitando con ello la necesidad futura de colocación de prótesis. Hay dos alternativas principales, ambas son quirúrgicas, la primera y mas conveniente es la detención selectiva del crecimiento trabajando en áreas específicas del cartílago de crecimiento o fisis (sitio por el que crece en longitud el hueso durante el desarrollo esquelético), es decir manipular el crecimiento previamente graficado o esperado en nuestro paciente de tal manera que cuando termine de desarrollar su esqueleto, tenga alineadas sus articulaciones, dándoles con ello, las mejores ventajas mecánicas que le permitirán actividades deportivas, recreativas, u otras, aún de impacto, sin molestias y evitar un desgaste articular precoz, este procedimiento es mínimamente invasivo y muy bien tolerado por la mayoría de los pacientes por lo que es el que mas recomiendo. Al completarse el crecimiento de los huesos, los cartílagos de crecimiento o fisis (sitio por el que crece en longitud los huesos durante el desarrollo esquelético) se cierran, lo que nos permite unicamente la segunda opción terapéutica que es realizar un corte a hueso (división llamada osteotomía), diseñado de manera que al cicatrizar (consolidar) nos restaure la alineación articular normal, este último procedimiento lo denominamos osteotomía alineadora, proceso que aunque implica un mayor periodo de recuperación que la detención selectiva del crecimiento mencionada en el párrafo precedente, es aun así, mucho mas conveniente que esperar el desgaste articular prematuro y dolor que lo acompaña, lo que a futuro hace necesario el reemplazo articular (colocación de prótesis), lo que implica tener un material extraño en el cuerpo el resto de la vida, material susceptible de "rechazo" por la zona receptora, infección, aflojamiento con o sin infección, y desgaste (las prótesis actuales tienen una vida útil que al cumplirse requieren forzosamente de un recambio quirúrgico por una nueva que al desgastarse tienen que volver a cambiarse y así sucesivamente). Contar con una prótesis ya sea de cadera o de rodilla, contraindica realizar actividades de impacto, de sobrecarga, actividades de riesgo de caída como el caminar en superficies irregulares, entre otras, además que hace necesaria la vigilancia y tratamiento estrechos de procesos infecciosos a cualquier nivel, todo esto impactando negativamente en la calidad de vida del paciente receptor de una prótesis. Caso contrario alinear a tiempo una articulación que se encuentra fuera de parámetros normales, nos permite conservarla de por vida.

 

Tratamiento de fracturas y sus secuelas

Una fractura es la falla del hueso para soportar las cargas impuestas al mismo, lo que puede resultar de actividades recreativas, deportivas o accidentes. La fractura puede asociarse a; pérdida de un segmento de hueso, defectos de rotación y/o alineación, atrapamiento de estructuras nerviosas (encargadas de dar sensibilidad e impulsos eléctricos para generar movimiento entre otras cosas), lesiones cartilaginosas (del cartílago de crecimiento, articular o ambos), hipercrecimiento post consolidación, rigidez articular posterior a la inmovilización, por citar algunas de las condiciones que en conjunto llamamos secuelas de fracturas, todas ellas pueden mejorar o resolverse según sea el caso, independientemente del tiempo que haya pasado después de la lesión inicial, mediante técnicas de alargamiento óseo, alineación articular, neurolisis, resección de puente óseo anómalo, entre otras.

Tratamiento de asimetría de extremidades

El contar con extremidades pélvicas asimétricas (muslos y piernas), sobre todo si la diferencia es grande, puede condicionar a futuro, enfermedades de columna, cadera y/o rodilla principalmente, además afecta negativamente las actividades deportivas y recreativas principalmente de impacto o las de mucha coordinación, por lo que es importante compensar dicha discrepancia con implementos externos (órtesis), o realizar procedimientos quirúrgicos que logren restablecer la longitud al o los huesos afectados, mediante el procedimiento de elongación ósea, o detención selectiva del crecimiento de la extremidad mas larga cuando está indicado.

La asimetría en extremidades superiores (brazos y antebrazos), tiene menores repercusiones funcionales, pero cuando es muy amplia, puede llegar a tenerlas, además de las emocionales derivadas de una imagen corporal no aceptada por el paciente, en ambos casos está indicado el procedimiento de elongación ósea, con objeto de minimizar o eliminar dicha discrepancia.

Tratamiento de tumores óseos y sus secuelas

El ser humano puede contar con desórdenes celulares (la célula es la unidad funcional de un ser vivo), que se ponen en evidencia al formar grupos que crecen en forma desordenada, atípica, y mas o menos acelerada, lesiones a las que llamamos tumores.

Los tumores óseos (tumores que se encuentran en los huesos), pueden ser benignos o malignos. Los tumores óseos benignos pueden ser benignos latentes, benignos activos o benignos agresivos, estos tres se caracterizan por no enviar células tumorales a otras zonas del cuerpo en términos generales. Los tumores de hueso malignos se caracterizan por su gran potencial invasivo tanto a estructuras cercanas al tumor como a zonas distantes al mismo, comprometiendo muchas veces estructuras vitales, por lo que tienen que ser atendidos con mayor premura.

Por la gran variedad de tumores óseos tanto benignos como malignos, su amplia forma de presentación y tipificación, y el impacto potencial tan relevante que pueden tener en detrimento de la calidad de vida del que lo padece, se requiere una expedita, profesional y certera atención médica y/o quirúrgica, conservando idealmente la vida, la función y la estética corporal, en ese orden de prioridad, nunca arriesgando la vida del paciente por tal de conservar la función, ni la función por preservar la estética corporal, es prudente saber que sobre todo en el caso tumores de hueso malignos de alto grado es determinante desde el punto de vista pronóstico, su detección temprana y tratamiento oportuno.

Tratamiento de trastornos de columna

Existen enfermedades del desarrollo a nivel de columna entre las mas frecuentes la escoliosis idiopática (es decir curvatura espina anómala sin causa conocida) que puede presentarse a cualquier edad pero que con mayor frecuencia lo hace en la adolescencia, y que se ponen en evidencia al aparecer, en una niña o niño previamente sanos, una curvatura nueva muy frecuentemente a nivel de la espina dorsal, la madre o el padre de la o el paciente notará que uno de los hombros se encuentra a un nivel mas bajo que el contrario, y al quitar la camisa que hay una curvatura en el plano coronal (es decir de derecha a izquierda o viceversa), siendo que en el plano coronal normalmente no debe haber curvas en columna, el tratamiento oportuno evita que esas curvas anómalas progresen y comprometan la capacidad motriz del paciente o respiratoria en casos avanzados. Otras causas menos frecuentes de escoliosis (es decir curvatura espina anómala) son lesiones tumorales, enfermedades neurológicas, enfermedades de la formación de hueso (por ejemplo la acondroplasia, raquitismo, hipofosfatasia etc.), trastornos del tejido conjuntivo (por ejemplo en el Síndrome de Marfán), enfermedades de la colágena ( por ejemplo en la osteogénesis imperfecta), malformaciones vertebrales congénitas (defectos de formación o segmentación de la columna durante el desarrollo embrionario) y con menor frecuencia las infecciones vertebrales o del disco intervertebral.

Tratamiento de malformaciones, traumatismos, deformidades y secuelas

Pie y tobillo.-

Por ejemplo Pie plano, Pie cavo, Coalición tarsal, Pie neuropático, Hallux valgus (juanete), Pie equino varo aducto congénito idiopático (también conocido como PEVACI, Clubfoot o pie zambo), Astrágalo vertical, Deformidades de los dedos del pie, entre otros.

Pierna.-

Por ejemplo Deficiencia peronea, Deficiencia tibial, Seudoartrosis congénita de tibia, Tibia vara, Torsión tibial, entre otras.

Rodilla.-

Por ejemplo Genu Valgo (Rodillas en equis “X”), Genu varo (Rodillas en paréntesis “()”; o también llamadas zambas), Luxación congénita de rodillas, Luxación de rótula congénita o no, Lesiones meniscales, Lesiones ligamentarias, entre otras.

Cadera.-

Por ejemplo Displasia del desarrollo de caderas, Luxación congénita de cadera, Luxación teratológica, necrosis avascular de la cabeza femoral (Enfermedad de Legg-Calvé- Perthes, Deslizamiento de la cabeza del fémur (Epifisiolistesis), entre otras.

Columna vertebral.-

Por ejemplo Escoliosis congénita (Deformidad en columna por vértebras mal formadas ), Escoliosis Neuromuscular (Deformidad en columna por trastornos musculares o del sistema nervioso), Escoliosis idiopática (la mas frecuente y que es de origen desconocido), Espondilolistesis (desplazamiento anómalo entre dos vértebras), Tumores de Columna, Hernias de disco intervertebral, Infecciones de disco intervertebral (llamadas discitis o disquitis), Fracturas vertebrales, etcétera.

Mano.-

Polidactilia ( tener mas de cinco dedos en la mano) , Sindactilia (tener unidos desde la base hasta la punta dos o mas dedos), Pulgar en gatillo, Clinodactilia, Agenesias (falta de formación de un dedo o una parte del mismo), Falange Delta, Deficiencia Radial (deficiente formación del radio), Deficiencia cubital (deficiente formación del cúbito), mano espástica ( pacientes con parálisis espástica también conocida como PCI), lesiones tendinosas entre otras.

Hombro.-

Deformidad de Sprengel (escápula alada), lesiones obstétricas, parálisis del plexo braquial (lesión de nervios que dan movilidad y sensibilidad a la extremidad superior, derivada de nacimiento difícil), Costilla Cervical, etcétera.

Prevención y tratamiento de secuelas de enfermedades

Neurológicas.-

Parálisis espástica y parálisis flácida (también llamadas parálisis cerebral, producto de lesiones de la corteza cerebral), secuelas de mielodisplasia (formación anómala de la médula espinal), etcétera.

Musculares.-

Distrofias, miastenia gravis, metabólicas, etcétera.

Genéticas.-

Trisomía 21 (llamada síndrome de Down), Síndrome de Marfán, Acondroplasia (mal llamado “enanismo”), displasias esqueléticas, condrodisplasias, etcétera.

Infecciosas.-

Infecciones óseas (osteomielitis), infecciones articulares (artritis sépticas), infecciones vertebrales (Abscesos de cuerpo), infecciones de disco intervertebral (disquitis) y sus secuelas.

Trastornos metabólicos del hueso.-

Raquitismo, Osteodistrofia renal, Acidosis tubular renal, entre otros trastornos.